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Constante, espíritu de sacrificio, tendencia a la introversión y luchador infatigable. Los de este signo logran llegar a las cumbres más altas, sintiéndose a veces muy solos asentados en el éxito, aunque reciben sus gratas recompensas. No busca que le adoren, ni que mimen, más bien rechaza cualquier apoyo o ayuda y quiere llegar él solo y lograr sus metas con su propio esfuerzo. Para él, lo más importante es el trabajo y trabajo duro e infatigable, con una constancia admirable. No le importa lo largo del camino, porque sabe que con esfuerzo conseguirá llegar al final. No es de esas personas que "parecen" brillantes e inteligentes. Su inteligencia la oculta si así es preciso, no desperdicia ni un minuto en hacer o decir cosas inútiles, por lo que a veces es muy callado y prefiere estar consigo mismo y sus pensamientos. A veces pueden parecer personas muy frías y con poco corazón. En realidad reservan su corazón para su vida íntima, porque en el trabajo, la irracionalidad y los sentimientos no tienen cabida. Esta racionalidad les impide emprender acciones con riesgos innecesarios, ya que tienen un instinto de supervivencia nato que les hace evitar cualquier cosa que pueda oler a peligro. Puede ser egoísta y materialista, aunque con algo de control también es capaz de superarse a si mismo concediéndose determinadas libertades. Los mejores Capricornio pueden lucir virtudes como la perseverancia, sentido del deber, disciplina, constancia, inteligencia, voluntad a largo plazo. En el amor es fiel. Una vez que toma una decisión no cambia. Aunque cree en el amor para siempre y en el romanticismo, su alta madurez y responsabilidad le tornan algo cauto en las acciones. Se controla muy bien y su amor puede parecer a veces frío e insensible, pero es su mejor forma de amar. |
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